jeudi, juillet 30

The Journey, de Maryam Mursal

Tributo al Después de todo.(+)

Maryam y sus cinco hijos son Somalíes; están refugiados en Dinamarca. Fue su travesía de 7 meses por el desierto -originada por la guerra civil en su país- la que la inspiró en la creación de este excelente disco, traido a nosotros por la disquera Real World, de Peter Gabriel (altamente recomendable).
Aqui podran encontrar un relato de su proeza (en ingles).

El material presente en The Journey es de raíz Árabe-Africana, tanto en género como en instrumentos (y coros); las vocales de Maryam son como un grito de clamando libertad: son la cereza del pastel. En sus letras podemos imaginar (el booklet no las incluye) que narra lo que vivío en su travesia por el desierto, con titulos como Me siento sola, Cuidate o Refugiada. Éste último párrafo debe dejar en claro que debemos apreciar el disco (al menos nosotros, que no hablamos Somalí ni Árabe) tan solo por su riqueza y variedad acústica.

Es una excelente oportunidad para acercarnos a una cultura tan distante (al menos geográficamente hablando) de nuestro país. Si te gusta el Reggae, encontrarás ciertas similitudes en el estilo de esta cantante.

(+) Este material fue reseñado por Uriel Waizel en una de las emisiones del ya extinto programa Después de Todo, de Radioactivo 90.5

Año: 1998
Si tienes oportunidad de escuchar una sola canción, que sea: Lei Lei (I feel alone).
Enlace al video de Lei Lei, en YouTube

dimanche, juillet 19

5:55, de Charlotte Gainsbourg

No nos dejemos apantallar por los apellidos Cocker, Dunckel, Gainsbourg y Godin; el primero aparece inevitablemente ligado a la gran banda Británica de los noventas: Pulp (¿mí favorita?, This is hardcore); ahora es solista (bastante pedante, por cierto).

El segundo y el cuarto pertenecen al dueto Francés Air (1998, ¿recuerdan Sexy boy?, ¡como adoro esa canción!). Con esta introducción, creo que la parte lírica y (sobre todo) la musical no están a discusión.

El tercero es bivalente: Serge Gainsbourg ayudó primero a Air a crear su sonido (fungiendo como gran influencia; solo escuchen Ah! Melody y verán que es cierto) y despues estos le devuelven el favor ayudando a su hija Charlotte a crear la joya 5:55.

Ahora elogiemos a la chanteuse: estamos frente a un disco bilingüe, con una dulce y suave voz femenina que parece susurrarnos secretos al oido: los secretos de una femme fatale profundamente enamorada. A veces su levedad se sublima y llega hasta a lastimar (por ejemplo, en la sexual Beauty mark) o a expresar las patologías de un amor enfermizo (por ejemplo, en The Operation).
En general las canciones son suavecitas y acompañan bien una lectura (o cuando desees relajarte).

Realmente goce este disco de principio a fin: las letras inteligentes y llegadoras se mezclan a la perfección con las deliciosas melodías (como el piano y el bajo en Everything I cannot see); la voz de Charlotte une muy bien estas dos partes, derivando en un material muy equilibrado.


Año: 2006
Si tienes oportunidad de escuchar una sola canción, que sea: The operation.
Enlace al video de The Operation, en YouTube