mercredi, avril 8

¿De qué se trata esto?

¿Por qué escribir sobre música?
Según me enseñaron en la escuela, son 7 las Bellas Artes: arquitectura, música, danza, pintura, escultura, literatura y cine. Creo que esta división fundamental es la causa de que se cite frecuentemente una frase (debida a Franck Zappa) al insistir sobre la futilidad de comunicar de manera escrita nuestras recomendaciones musicales. La frase es:

"Escribir sobre música es como bailar sobre arquitectura".

Por ello, este espacio no pretende hacer crítica ni filosofíar sobre la música; la música es lo que tu quieras que ella sea para ti, y su trascendencia depende en gran medida de experiencias y recuerdos personales asociados a ella.
El propósito es compartir con ustedes un poco de música poco convencional, rara y extraña, a veces solitaria, que ha estado a salvo de la siempre nociva sobrexposición mediática; mismo factor que a veces impide que se le conozca y aprecie.

¿Cómo empezó esta historia?
Yo soy originario de un pequeño pueblo de México muy cercano a la Ciudad de México. La oferta cultural del mismo es magra y laxa en demasía (quizás hasta inexistente).
Sin embargo, en 1997 conocí y me hice adicto a una estación de radio de la Ciudad de México: Radioactivo 98.5 fm. En dicha estación tenian diversos espacios en los cuales programaban música muy alejada del mainstream; a manera de homenaje a esta gran estación citaré algunos de estos espacios:

Después de Todo, Supersónico, Acetatos y Clasificación R.

Eventualmente Radioactivo feneció, pero uno de sus últimos colaboradores (Uriel Waizel) saltó a la estación de Imagen 90.5, en donde continuó ofreciendo música rara actuando como programador. Huérfano de Radioactivo, emigré con él ahí hasta principios de 2004, donde dicha frecuencia se convirtió principalmente en un noticiero de tiempo completo (Reporte 90.5). Huérfano nuevamente, huí hacía el final de la frecuencia: Reactor 105.7 y Horizonte 107.9 (ambas pertenecientes al IMER), en mí opinión, los últimos oasis de radio comercial que quedaban para los amantes de la música rara.
Finalmente me harté de lo poco propositiva y audaz que eran. En ese momento me convertí en nómada, ninguna casa radiofónica era ya mi morada... pero la semilla ya había sido sembrada.

No quiero aburrirlos con mas historia; ¡a partir de la siguiente entrega vendrá la música!

Gracias.

1 commentaire:

  1. Hola. Conozco varias historias similares (radioactivo > imagen > reactor/horizonte (en mi caso, agregaría aquí) > ibero 90.9

    Ojalá no hayas abandonado la noble intención que describes arriba.

    Un saludo.

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